A thousand horses

“De nuevo, descubrí esta banda por casualidad mientras me encontraba preparando el programa de radio. Me pasa a menudo. Busco una banda, me gusta, me empapo de su historia y música y me sale recomendado en el streaming un banda de similares características. Los escucho por curiosidad y boooom. Son la bomba”

Con A thousand horses fue amor a la primera nota. La canción recomendada era su última publicación. Y desde entonces ya no les he perdido la pista. Te recomiendo que hagas tú lo mismo.

“Vale, puede que solo tengan un álbum de larga duración más otro en directo. Pero eso no significa que hayan dejado nunca de hacer canciones y sacar singles a mansalva. No han parado de editar música desde que se juntaron a tocar en 2010 en una pequeña tienda de música Newberry, en Carolina del Sur.”

Aquel mismo año su primer EP se llamó igual que la banda. Un recurso habitual en las bandas de country y rock sureño. Por alguna razón parece venirles bien reafirmar que lo que se vende es la marca de la banda. Es algo que pasa bastante incluso entre los artistas de country/rock de multinacional. Que por cierto, están contados con los dedos de una sola mano.

Los grupos de country y de rock sureño son muy protectores cuando se trata de su estilo musical. Y son reticentes a dejar que las compañías discográficas metan mano en sus producciones. Ya sabemos que cuando un artista de country , folk o rock ficha con multinacional, tarde o temprano acaba pasando por el aro del pop comercial. Con muy contadas excepciones como los que firmaron sus contratos en los setenta.

Puede que no sea problema para Shania Twain o Ed Sheeran. La pela es la pela, que decimos por aquí. Pero para los puristas del sonido sureño es poco menos que un insulto. Así que la aplastante mayoría se decantan por fichar con compañías independientes o incluso autoeditarse. Algo que ha funcionado siempre muy bien en el country. Porque no necesitas un gran compañia cuando el circuito de salas y fans es fiel a tu estilo. Y porque en un país tan grande como U.S.A. puedes estar casi de gira permanente sin pisar el mismo bar durante años. Lo cual te permite ir bastante a tu rollo y no depender de los listos de turno de las multis. (Europa, ponte las pilas anda)

En 2015, un álbum llamado Southernality salió de toda aquella mente maestra formada por Michael Hobby, voz, armónica y guitarra rítmica. Bill Satcher, guitarra solista. Graham Deloach, bajo y voz y Zach Brown, segundo guitarra y voz.

En su bio mencionan a la Marshall Tucker Band, Black Crowes, Blackberry Smoke y Lynyrd Skynyrd como sus prinicipales influencias. Doy Fe. Canciones editadas a lo largo de los años, como Weekends in a small town, que parece rememorar sus buenos días en Newberry dejan claro ese sonido puramente setentero que influyó a los antes mencionados.

Con la llegada del moderado éxito de los artistas independientes, se movieron a Nashville para dedicarse de lleno a esto de hacer música. Y de ahí nacieron EP’s como el delicioso Bridges en el año 2018. Y canciones “himno” como Livin’ my best life en 2019.

La pandemia los ha parado y en 2020 editaron un nuevo tema llamado A song to remember. Y en su web www.athousendhorses.com nos cuentan que están preparando cosas nuevas para dentro de poco. Dale un vistazo si te apetece.

“Country épico y auténtico rock&roll corriendo por las venas. Eso son A thousand horses. Algo que seguramente echan de menos los que dicen que ya no se hace música como la de antes. Es cierto. Las multinacionales no sólo no hacen música como la de antes. Es que ya prácticamente no hacen música propiamente dicha.”

Pero ¿Que tal si dejamos de mirarnos el ombligo y empezamos a escuchar grupos que no salen por la radio? Porque los que hacemos periodismo musical y alternativo sabemos que por ahí sí que se hace música como la de antes. A veces incluso mejor. Y a los hechos me remito.

Ves a su web. Búscalos en su Spotify. Dale click a los enlaces de Amazon que he puesto esta página. Descubrirás que hay un mundo más allá de los diales de la gran industria. Mil caballos de potencia rompiendo la barrera del sonido. Por mi parte ya están en mi lista de favoritos.

 

 

 


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