Budismo para principiantes. Thubten Chodron

“Un 18 de Septiembre del año 1950, nacía en Chicago una pequeña destinada a hacer grandes cosas en y por el mundo. Cheryl Greene prometía como gran estudiante desde su infancia. Notas que sobresalían de la media y un pasión notable por aprender la llevaron a licenciarse en historia por la Universidad de California.  Y esa misma curiosidad por conocer la historia y el porqué de la humanidad la llevó a emprender un viaje que le cambiaría la vida para siempre.”

Con 23 años se aventuró en un viaje a pie de calle que la llevó a conocer y vivir la realidad cultural de Europa, África y Asia. Pero fue la cultura asiática y su magia mítica y ancestral la que más impactó en el ansia de aprendizaje de Cheryl.

A su regreso buscó la manera de conocer y aprender más sobre una filosofía que le había despertado un interés inusitado desde el primer momento de entrar en contacto con ella. El Budismo tibetano. Buscó y entró en contacto con la comunidad tibetana en Los Ángeles y finalmente fue a parar a un curso de meditación impartido por los respetados y famosos lamas Thubten Yeshe y lama Zopa Rinpoché.

Su concepción del mundo se había girado 180º y desde entonces ya nunca volvería a ser la Cheryl que había sido. Necesitaba saber más, conocer más, entender más y comprender más las razones de la existencia, el sufrimiento, la vida y en definitiva quien era ella en su fuero interior.

Cheryl lo dejó todo aparcado y en “stand by”. Su trabajo, sus casa, sus posesiones materiales. Y liándose la manta -o en este caso la túnica- a la cabeza, se fue a Nepal. Y en el famoso monasterio de budismo tibetano de Kopan estudió, aprendió y finalmente despertó. Un nuevo “buda occidental” ocupaba su lugar en el mundo, junto con otros que siguieron su mismo camino; como Mattiheu Ricard, Ole Nydahl o el catalán Basili LLorca.

“En Taiwan, con sólo 27 años de edad, el “stand by” dejaba de serlo. Abandonando también su nombre de nacimiento -tal y como es tradición en el budismo- Cheryl dejaba de ser Cheryl, y con el nombre tibetano de Thubten Chodron se adentraba en la mayor aventura de toda su existencia. La de la liberación y el despertar espiritual. Un camino que puede parecer sencillo a los ojos de los indoctos, pero no esá exento de complicación precisamente.”

Chodron estudió con Tsenzhab Serkong Rinpoche. Monje budista del que Su Santidad el Dalai Lama hablaba virtudes mil. Ya que era un experto en profundidad de las enseñanzas y pautas filosóficas y religiosas de las cuatro principales escuelas del budismo tibetano.

Conmovido y complacido por su entrega a la causa tibetana y su esfuerzo por recuperar la tradición Bhikkhuni de monjas tibetanas. Fue el propio Dalai Lama quien la animó a reorganizar y recuperar la tradición de mujeres budistas. Otorgándole independencia de los Bhikkhu. Lo cual ha llevado a que muchos budistas en el mundo la denominen cariñosamente la Dalai Lama femenina.

Lo cierto es que si hay alguien que hay vivido todos y cada uno de los pasos uno a uno en el aprendizaje del budismo, es ella.

Por lo que este libro da una aproximación más que fidedigna de aquello que necesitamos saber para entender y comprender el budismo. Ya sea como religión, filosofía o praxis de vida en pos de una existencia más feliz y pacífica.

He encontrado que está redactado con una gran fluidez. Lo cual el lector agradecerá sobremanera. Los tecnicismos del budismo se relegan aquí en pos de una comprensión mucho más sencilla del budismo. Tal como querría el Dalai Lama. Tal y como querría sin duda el mismísimo Buda.

De este modo, nos encontramos que Budismo para principiantes es un libro ameno, entretenido y fácil de leer. Pero que posee una profundidad suficiente como para aclarar muchos de los conceptos que los occidentales tienen sobre el budismo.

Incluso a mí, que desde muy temprana edad llevo una vida leyendo, estudiando e instruyéndome en esta maravillosa filosofía tibetana, me ha aportado cosas importantes. Conocimientos, conjeturas y enseñanzas que curiosamente desconocía. O que aún no acababa de comprender con claridad.

Thubten Chodron es sin duda una de las mentes más brillantes de nuestro tiempo en concepto de filosofía. Y desde luego una maestra ejemplar. Vale la pena cada línea.