El Ansia

“En el año 1983, Tony Scott dirigió una de las mejores películas jamás realizadas sobre el mito del vampirismo. Tan peculiar y fuera de la típica película de chupasangres que al igual que muchos films de la época sentó bases para la creación de un tipo de cine menos comercial y más enfocado al contenido. Sobretodo a las paradojas sobre la sociedad que vivimos”

El Ansia fue al cine de suspense fantástico lo que Blade Runner fue a la ciencia ficción. Ambos dignificaron el género. Y ambos introdujeron el concepto filosófico más antiguo de la humanidad como base. ¿Quienes somos?¿De donde venimos?¿A donde vamos?. A día de hoy, que el cine comercial se basa exclusivamente en entretenimiento y acción, y muy pocas veces se recrea en el contenido. Y que el cine independiente pretende ser tan opuesto al comercial que a veces resulta infumable, pocas películas superan a esos dos títulos.

Atento que van spoilers. Y si después de casi cuarenta años de la realización del filme todavía te preocupa, o eres muy joven o tienes un problema. Así que ahí va, caiga quien caiga.

El Ansia fue al cine de suspense fantástico lo que Blade Runner fue a la ciencia ficción. Ambos dignificaron el género.“La protagonista, Susan Sarandon empieza a sentir una especie de atracción inexplicable hacia la otra protagonista, Catherine Deneuve. Quien a su vez es una milenaria vampira a modo de reina de colmena. La cual se alimenta de la esencia vital de sus amantes (entre ellos el sublime David Bowie) a los que vampiriza y otorga una extraordinaria longevidad que sin embargo no perdura lo mismo que la suya.”

Cuando estos envejecen repentinamente pero su muerte resulta ser más lenta que la digestión del Pozo de Carkoon, se aburre de ellos y los almacena en una sala apartada. Extremadamente débiles, casi inmóviles e incapaces, permanecen por años en sarcófagos de madera sin llegar a morir del todo. En una escena se cuentan por docenas.

Toda la trama es un relato de atracción fatal y el paso de Sarandon como una doctora heterosexual a ser la próxima compañera de la reina vampira. Parece entreveer que por alguna razón las mujeres le perduran más en el tiempo que los hombres por su energía reproductora y capacidad de otorgar vida. Finalmente el paso se da desde la sexualidad recurrente en la películas de vampiros clásicas. Con un lirismo más propio de la literatura  que del cine, y por supuesto completamente alejada de la visión “teletubbie” de las películas actuales sobre el tema.

El Ansia relata la sed de sangre del vampiro. Pero también es una alegoría de la sed de poder. De la insatisfacción de los que lo tienen todo y encuentran en una persona de clase social inferior una nueva aventura de la que extraer al máximo para colmar sus placeres. Detrás de la historia romántica, es un reflejo metafórico de como las clases sociales se las ingenian para acabar siempre saliéndose con la suya. Y de la inaceptada soledad y añoranza que acarrea sentirse siempre insatisfecho a pesar de tenerlo todo.

Muchos metrajes de los 80 parecen en ocasiones proféticos en relación a los tiempos actuales“En una época como la nuestra, en la que más que nunca la vampirización global del mundo es patente, este film me parece más actual que nunca. De hecho es que muchos de aquellos metrajes de los 80 parecen en muchísimas ocasiones proféticos en relación a los tiempos actuales. Y seguramente sea porque todos esos directores y guionistas de la época estaban destacadamente influenciados por la obra de
George Orwell, Aldous Huxley o H.G. Wells, entre otros.”

Todos ellos verdaderos profetas sociales. Con poco margen de error. Ya que sus profecías no procedían de lo divino, sino del análisis matemático y deductivo de la sociedad.

Hace unos días un conocido que había seguido mis videos en YouTube me preguntó porqué no seguía subiendo videos. Tiene razón, apenas subo. Me parece que ya he explicado alguna vez que me resulta mucho más productivo, teniendo en cuenta los temas que trato y de que manera, escribir para un público al que le gusta leer. Mis libros, mi música y este blog hablan por mí más de lo que yo mismo podría hacer en un plastificado canal de YouTube. Por lo menos en referencia a los temas que trato y cómo.

En su día intenté llevarlo a cabo. Hasta que finalmente acabé borrando muchos videos y abandonando un poco el canal. Porque como siempre digo, lo que yo explico puede gustarte o no. Te puede parecer sublime o darte de patadas en el estómago. Igual te molesta lo que digo y como lo digo. Es posible. Pero si de algo se puede estar seguro, es de mi sinceridad. Creo en lo que escribo. Creo las cosas que digo. Y vivo según esas reglas.

Como trascendentalista y budista, mi día a día es tal y como relato en mis libros.“Como trascendentalista y budista, mi día a día es tal y como relato en mis libros. Esos libros que se venden menos que “El Secreto” porque a pesar de tocar temas espirituales y trascendentalistas, se basan en la lógica, y el sentido común. Y a la mayoría de gente le gustan más las mentiras bonitas. Las que -como en El Ansia- acaban llevándote al sarcófago de madera a padecer una muerte en vida que parece no dirigirse a ninguna parte.”

Y en los canales de las redes sociales, si quieres destacar, hay que mentir como un bellaco. O por lo menos tus temas deben ser mucho más banales. Más como Crepúsculo que El Ansia. O más cómo Independence Day que como Blade Runner. Y no me va ese rollo.

Gastar tiempo, esfuerzo y dinero para que después los youtubers de jueguecitos online se lleven la gloria es una pérdida de tiempo. Este blog de Periodismo Alternativo y humanista, independiente y discreto me ha dado mejor resultado en tres meses que dos años intentando sacar a flote un canal de YouTube con las mismas temáticas. Mi máximo pico de audiencia fue cuando subí un “short video” en la radio haciendo bromas y chascarrillos. Un exitazo. No pude soportarlo. Y fue peor puñalada el éxito de ese video que la nula inactividad de los dos años anteriores.

Si el precio del éxito es la pérdida de tu esencia, es casi una aberración. 

Ya sabes que soy músico, periodista y escritor. También poseo tiendas online de diversas temáticas y me van muy bien. Estoy satisfecho. Podría haber seguido escalando en YouTube después del famoso video. Subir contenido más comercialoide. Incluso tocar estos mismos temas enfocados desde un plano amarillista. Pero la tentación de la vida eterna a cambio de perder el alma no me molaba demasiado.

Cuando ya puedes pagar tus facturas sin problema. Cuando tienes un techo digno. Cuando puedes ir a la gasolinera sin tener que mirar la cuenta de ahorros. Todo lo demás que no venga de manera natural, me parece El Ansia.

No imagino al gran Wayne Dyer en su día, ni al maravilloso Springsteen cuando aún estaba empezando, subiendo videos que no traten exclusivamente de sus temáticas para poder asomar así la cabeza. Es que de hecho no serían genios en su género si lo hubieran hecho. La dispersión es una asesina para la genialidad. Y a veces yo ya estoy más disperso de lo que quisiera.

Hay otros métodos. Aunque con ello solo puedas permitirte una berlina en lugar de un Mercedes. O un pequeño adosado con un mini-jardin en lugar de un chaletazo con piscina. Y me da igual si el mundo funciona así. No porque esté de moda bombardear Ucrania voy a ir yo también a hacerlo. Es totalmente de locos. Yo he venido aquí a girar la tortilla, no a seguir cocinándola en la misma estúpida sartén.

Seguir al rebaño puede ser exitoso socialmente. Pero es un fracaso individual“Hay una frase de Wayne Dyer que cita “Si sigues al rebaño, acabarás pisando excrementos“. YouTube está bien para videos de Bushcraft. Aunque haya más visitas si son chicas en ropa ajustada. Para los que hacen humor chorra, hablan de ovnis y juegan a videojuegos. Hasta para los gurús de la ley de la atracción con su verborrea convincente. Y también para mis videoclips musicales ¿Por qué no? Tienen su público.”

Pero si los canales que de verdad funcionan son los que se venden como buhoneros y feriantes modernos que sólo utilizan cháchara insustancial para llevarte a su terreno, no mola. Antes iban en carreta. Ahora tienen una cámara delante.

Y así es en todo. Vivimos tiempos donde lo profundo, lo que hace pensar tiene poca salida. Los algoritmos no favorecen lo que la gente no apoya en masa. Y como es lógico, si a la masa le das hamburguesas con patatas, se venderán mucho más que una ensalada.

Por muy buena y bonita que sea la ensalada y por mucho que sepan que la hamburguesa mata, preferirán hamburguesa. Prefieren morir a pensar. Salvo excepciones que buscan y rebuscan estímulos para evolucionar hasta debajo de las piedras, claro. Así que si es tu caso, enhorabuena por estar aquí y ser una de esas excepciones.

 

 

 



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