Julia Westlin

“Doliente y emotiva, Julia Westlin es uno de esos casos que en la música escapa a lo convencional. Ya que no depende de sellos discográficos multinacionales. Y aún así su éxito es apabullante.”

Julia es una artista 100% independiente que en algunos casos vende más discos que muchas estrellas consagradas. Sin necesidad de ocupar grandes portadas en revistas de renombre. Sin managers de alcance internacional. Ni tampoco apoyo promocional ninguno que no provenga de su propio trabajo y del apoyo de sus acérrimos fans. Sin salir en “prime time” televisivo pagado a tocateja . Simplemente tirando de la fidelidad de esos fans en su cuenta personal de Patreon, su canal de YouTube, y el resto de sus redes sociales. Y con la ayuda, eso sí; de su carisma ganado participando en concursos tipo American Idol.

“Poder decir esto tal y como está el patio en el mundo de la música hoy en día es un verdadero éxito. Ya que por mucho que los “gurús vende-cursos” nos quieran convencer de que las redes sociales son la panacea de la nueva industria de la música. O que las discográficas clásicas están destinadas a la desaparición, y bla, bla, bla; lo cierto es que esas mismas discográficas cada día ganan más dinero. Y los artistas independientes que verdaderamente, verdaderamente, verdaderamente triunfan por su cuenta -como Julia- se pueden contar con los dedos de una mano.”

Vamos, lo mismo de siempre pero con síntoma de culpabilidad por parte del artista. Lo cual me lleva a la conclusión de que Julia Westlin probablemente sea aún mejor artista de lo que yo pensaba. Y por supuesto, conoce de miedo el mundo de la promoción estilo “hormiguita”. No en vano es escandinava. Gente disciplinada y constante.

Julia Westlin nació en Estocolmo hace 33 años y a pesar de su juventud y de no contar con apoyos discográficos poderosos, tiene en su haber 14 álbumes editados. De los cuales, siete son de temas propios y el resto de versiones.

En sus primeras grabaciones (todas caseras) se nota la búsqueda del estilo propio y la intención de hallar un sonido que la identifique de manera personal. Conquer de light (2008) es un “Aquí estoy”. Una declaración de intenciones que ya nos dice que no ha venido a pasar el rato sino a tomárselo en serio.

Le siguen Dream on (2012) que es más un EP que un álbum, pero donde ya se perfila ese estilo intimista que será su sonido definitivo. Choose your choice (2013) Forever (2014) Alive (2014) y finalmente el estallido de gloria con Awaken (2019) y Believe (2020). Donde por fin conocemos a una Julia confiada y segura de sí misma. Expandiendo su impresionante voz y sus capacidades musicales hasta el máximo.

Por el camino, varios discos de versiones. Algunos en un curioso estilo acapella. Interesantes,sin duda. Pero por culpa de mi faceta como músico me siento hartamente saturado de versiones. No estoy por la labor. Descúbrelas por ti mismo/a en su web www.juliawestlin.com si te apetece.

Seguramente el hecho de que en 2012, Julia agarrase todos los bártulos y se fuese a Canadá a vivir con su novio y productor David Meshow debe haber influido en su estabilidad emocional y artística. Impulsando muchas de sus mejoras compositivas e interpretativas.

“No voy a obviar el hecho de que su participación en American Idol le haya aportado una popularidad insuitada. Pero otros artistas que también han participado se están comiendo un zapato mientras ella triunfa más que el pan con tomate a nivel internacional y rechazando una y otra vez ofertas de discográficas multinacionales.
Los tiene bien puestos.”

Cuando escuchas su música y ves sus bien trabajados videos no puedes evitar la comparativa con la irlandesa Enya. Canciones como la deliciosa “Someone like me” o “Evermore” son un vivo ejemplo.  Pero ese toque “indie” de trasfondo que a veces recuerda a los A-ha más acústicos, los Cranberries más sosegados y los Snow Patrol más alternativos la situa en un contexto actual y de corte independiente que le da ese valor añadido.

Julia Westlin ha compuesto música para películas alternativas y videojuegos, por lo que podemos decir que su carrera artística está más que consolidada.  Nada mal para una artista totalmente independiente de “folk épico” que sin duda se ha sabido hacer a sí misma. Sencillamente me encanta. Sonido alternativo y música independiente y trascendental, para alimentar la maquinaria trascendental de este universo de Periodismo Alternativo e independiente. No se puede pedir más.