Midnight River Choir

“Los artistas consagrados, por muy buenos y fantásticos que sean, no necesitan más promoción de la que sus compañías de discos y los medios convencionales les dan.”

Así que es por eso que he pensado que voy a priorizar muchas de esas bandas desconocidas o muy poco escuchadas que voy descubriendo y presentando en el programa de radio habitualmente. ¿Que clase de Periodismo Alternativo estaría haciendo si no fuese así?

Primero porque necesitan y merecen atención tanto o más que los que ya viven de maravilla desde hace años gracias a sus millonarios royalties. Y segundo porque empiezo a estar cansado de que a menudo se diga que ya no se hace buena música como la de antes. Porque no es verdad.

Se hace tan buena o más como en los setenta, ochenta y noventa. Pero la dictadura de la modernidad encarnada en la tecnología chovinista, no nos da oportunidad de descubrir a esas bandas y artistas que no suenan nunca por la radio.

Y menos aún fuera de los Estados Unidos. Pero que tienen mucho que decir y aportar a la historia de la música y que vale la pena conocer y descubrir.

“Buscando nuevas bandas para el programa de radio me tropecé por mera casualidad con un grupo que me tiene totalmente cautivado desde hace un tiempo. Son una banda originaria de Texas que manejan con maestría el sonido country/rock sureño junto con las melodías blues. Dejando siempre en sus canciones un pequeño rincón para que la épica Pop se deje entrever. Dándole así a sus composiciones un aire emotivo y peculiar que los hace verdaderamente únicos.”

Midnight River Choir se formaron en la localidad de New Braunfels, en Texas. Un lugar donde los deportes relacionados con su famoso río Guapalupe, son toda una tradición.

Allí se practica descenso de barrancos, rafting y “float trip”; que es la modalidad relajada del descenso en barca por el río. Y allí se practica también la versión nocturna de este deporte. Que teóricamente ha de ser tranquila y orientada a amantes de la astronomía a simple vista y el reconocimiento nocturno del terreno.

Pero aquella noche del verano de 2010 dio la curiosa casualidad de que cuatro jóvenes amantes del country, el blues y la cerveza, vecinos de New Braunfels, coincidieran en un mismo bote y viaje. Al parecer se conocían del instituto, pero no habían entablado nunca más de dos minutos seguidos de conversación.

Aquella noche fue diferente. Durante todo el trayecto, aprovechando la casualidad, se dedicaron a hablar de sus artistas favoritos. Y entre cerveza y cerveza disfrutaron de cantar sus temas favoritos a todo trapo mientras bajaban el río. E igual todo habría quedado en una anécdota sí en el día siguiente, alguien no los hubiera recriminado por despertarles de madrugada con su improvisado” coro de medianoche”. ¡Que buen nombre para un grupo, respondió uno de ellos!

Desde entonces y hasta la fecha, tres álbumes. Freedom wine en 2008. Welcome to delirium en 2011. Fresh air en 2014. Y dos Ep’s. Tie dye sky en 2016 y Clear of the water en 2017. Y un reciente single – Whiplash– que tiene toda la pinta de ser una avanzadilla de un nuevo larga duración en breve.

Obviamente y siguiendo mi costumbre, escribo para recomendar. Ya que la crítica me aburre soberanamente. La considero una costumbre de visión segmentada. Porque nunca obedece a la realidad objetiva, sino a la subjetiva. Porque como es humano, cada persona tiene su gusto. Y los críticos no están por encima del bien y el mal. Imagino que por esa clase de trascendentalimo anarquista y rebelde que critica a los críticos en lugar de a los artistas me echaron de la revista en la que escribía a princincipos de los 90’s.

“Así que para mí, todos los álbumes de Midnight River Choir me parecen una pasada. Pero si me pides que me quede con uno, me pido Fresh Air. Ya que es una auténtica declaración de intenciones en cuanto a calidad, buen gusto y buen hacer musical.”

Desde la primera canción Circles. Melosa pero sin empalagar ni un ápice. Rebosante de detalles blues que parecen evocar inviernos interminables Pasando por la deliciosa Ashes to Ecstasy, a medio camino entre el country herencia de los Eagles y el blues setentero. Y sumergido de lleno en Unblue. Un tema que me regresa a sus primeros discos, llenos de energía y determinación. Y finalmente el broche de oro con I need a miracle. Blues en toda regla que te hará volver de nuevo arriba y pinchar otra vez todo el álbum. Enganchan.