No somos ganado

“Llamé a mi blog Universo Ian Lints porque a pesar de todas las ridículas recomendaciones de los gurús de moda que inciden que hay que dedicarse a hablar de un solo tema concreto, yo considero y valoro a mis lectores mucho más que todo eso.”

Durante un tiempo, intentando seguir algunas de las tendencias que predominan en el mundillo del desarrollo personal y el famoso marketing de contenidos, estuve subido al carro al que muchos se suben con tal de atraer a su redil a seguidores acérrimos que comulguen con sus posts y escritos. Hasta que un día, de golpe, desperté y descubrí algo; que nos dirigen como al ganado. Y partiendo de la idea espiritual de que ni el propio ganado debe ser tratado como se trata al ganado, digamos que tenemos un problema.

“Se enfrascan en una lucha sin cuartel por generar miles de seguidores en YouTube ofreciendo cursos a mansalva que apenas tienes tiempo de seguir ni de asimilar. Los hay de todo. Desde gurús de la música que te aseguran que siguiendo su sistema serás el no va más de los artistas, hasta iluminados místicos que prometen el cielo en la tierra si compras su refrito de los libros de Napoleon Hill, El Secreto y esos toques esotéricos misteriosos que lo hacen más intrigante y atrayente.”

Seguro que siempre quedan muy bien y atraen mucho personal. Imagino que muchos de ellos tienen una cuenta bancaria fabulosa. La mía no está nada mal en realidad. Y no por ello estoy en tu puerta vendiendo gangas empoderadoras a diestro y siniestro.

Admito que algunos como Sergio Fernandez venden motillos muy decentes y creo que sinceras. Al menos sé que funcionan bastante bien a la hora de ponerlas en práctica. Dan resultados interesantes y no prometen cosas imposibles. Más bien te advierten claramente de que si quieres conseguir algo en la vida has de arremangarte bien y empezar a trabajar sí o sí.

Está bien, eso sí lo compro. Son motos que me gustan y me vale la pena quedármelas porque funcionan. Pero es que honestidad de verdad, de verdad, de verdad real como la de Sergio, hay poca.

Veo que mis libros en Amazon se venden en el mismo saco que los de autoayuda. Supongo que porque menciono como mi inspiración principal a maestros como Wayne Dyer o Eckhart Tolle. Pero es que no recuerdo que ninguno de ellos fuese de gurú, ni nada por el estilo. Más bien incidían en la importancia de pensar por uno mismo y tomar conciencia de aquellas cosas que realmente resuenan con nosotros mismos. A mí siempre me parecieron libros que empujaban hacia la libertad de pensamiento. Justo como las mejores narraciones de Whitman o Thoreau. Lo cual nos mete de lleno en el trascendentalismo.

Yo creo que todos nos hemos de ganar la vida. Yo con mi Periodismo Alternativo y mi música y otros vendiendo cursos de desarrollo personal. Es muy lícito y es como debe de ser. Soy el primero que defiende la creación de la abundancia y el reparto equitativo de la riqueza. Y hacerlo mediante el desarrollo personal está genial. Siempre que sea desarrollo personal del bueno como el de Sergio o como el que propone mi amigo y mentor Francesc Miralles.

No he visto a ninguno de los dos con esa desesperación que se nota a seis kilómetros vendiendo como sea y a cualquier precio ninguna película mitológica. Miralles es más como yo; calmado, tranquilo, y como un maestro Zen que deja que sean los interesados los que se acerquen a su conocimiento cuando ellos crean que necesitan hacerlo. Fernandez es más apasionado, se da a conocer bien. Pero siempre deja en un segundo plano ese propósito de vender cursos y atraer alumnos, aunque eso sea precisamente su fuente de ingresos.

La abundancia viene por añadidura si tu esfuerzo es seguro y dedicado“Pienso que queda más que patente que para él, lo importante es hacer algo que aporte verdadero valor. Algo que finalmente marque la diferencia en el mundo y ayude a construir una sociedad más sostenible y armónica. Que puedan él y su equipo
ganarse bien la vida y ayudar
a que otros lo hagan también.
El resto “vendrá por añadidura” que decía Jesucristo.”

Cuando veo esos insensatos anuncios que prometen el oro y el moro del marketing de contenidos, del desarrollo personal, de la libertad financiera y de mil y una cosas más de las que estamos necesitados en el mundo, no puedo por menos que empezar a desconfiar. Es como un bombardeo constante de información repetitiva y adornada que en realidad no nos lleva muy lejos.

En mi libro El Decálogo universal, incluyo un pequeño párrafo que se llama “El libro de autoayuda más corto del mundo“. Y allí explico como mis libros en realidad son una suerte de simple reflexión espiritual y por supuesto, trascendentalista. Y que si quisiera escribir un libro de autoyuda habría ido más al grano que muchos de estos gurús mágico-cuánticos, tipo Rhonda Byrne.

Como explica Fernandez en sus libros y conferencias, el dinero viene a través de la creación de los negocios y los proyectos. Que no te cuenten rollos místicos. Así pues, si quiero generar economía monto un negocio. Me informo. Me rodeo de buenos consejos y sobretodo invierto mucho dinero en darlo a conocer. Y hace falta bastante, la verdad.

Para formarte, seguro que encuentras mil libros y cursos que te enseñan correctamente a llevar las cuentas de una empresa. Como trabajar el marketing. Como llevar la contabilidad. O como llegar a tus clientes potenciales. Si son buenos en su sector, todos ellos irán con la verdad por delante y te dirán que si no tienes dinero para invertir, no te metas en ello. Hacer que alguien se gaste 1000 euros en tu curso para decirle finalmente que sin invertir no va a ningún sitio es tener mucha cara. Te lo estoy diciendo yo totalmente gratis aquí, en apenas cuatro líneas.

La espiritualidad es otra cosa. La gente no es ganado al que hay que dirigir, sino almas a las que hay que escuchar y respetar. No son números.

Y sé que al igual que a mí, hay muchas cosas diferentes que le interesan a mi público. Así que querido gurú de la modernidad; con todo el respeto: Métete tu “funnel de ventas” donde te quepa. Que la gente no es una sarta de robots obedientes. Que es lo que parece perseguir la egoísta sociedad de hoy en día.

Ques sí, que como he dicho no sólo es lícito. Es necesario e imprescindible ganar dinero y poder sobrevivir en abundancia. Ojalá a mí me vaya de maravilla. Que mis lectores le den a los enlaces que hay por toda la página y compren mucho en los anunciantes que salen aquí y que también tienen derecho a ganarse la vida. Pero por favor, lo importante es el valor que hay aquí. En artículos como este. Reflexiones reales orientadas a hacer algo que valga la pena para la sociedad.

Ray Crock construyó un imperio de hamburgueserías“Si quisiera ganar sin complicarme la vida habría montado una cadena de hamburgueserías hace tiempo. Pero no. No me va el rollo egoísta a lo Ray Crock. Además, soy vegetariano. Aquí se dicen verdades. Y no tienes que estar de acuerdo con ellas. Puede que hasta estés en contra. Pero siempre serán opiniones sinceras y verdaderas. Aunque para ello se venda menos que en otras websites o negocios.Por Dios, no necesito un maldito
Porsche en la puerta ¡Que horror!

Es una locura y diría que hasta una aberración esa lluvia de verborrea barata que se ve por algunas redes sociales para vender cien en lugar de ochenta. ¡Pero si con ochenta también se vive muy bien! Y con la conciencia bien tranquila. No creo que Springsteen tenga nada que envidiar al Crock ese. Probablemente todo lo contrario.

No voy a entrar en el juego de moda. No lo hice con mi música cuando una multinacional me pidió cantar sólo en español en lugar de inglés y pasar a estilo pop mis temas. ¡Ya hay otros artistas que hacen eso y lo hacen muy bien! Mi rollo es otra cosa.

Puede que no me sigan millones de personas en las redes. Pero mis lectores y mis fans son auténticos y libres. Y les puede interesar igualmente mi música, la historia de Roma, el útimo descubrimiento sobre el átomo, un viaje a Irlanda o el último disco de un grupo desconocido de Nashville, de Bilbao o hasta de Lisboa. La gente tiene criterio y eso es lo que me gusta. Que no hay que estar de acuerdo con lo que se lee. Ni clikar los enlaces que hay por aquí si no te apetece. Sólo tener respeto y criterio propio.

Una vida abundante, pero sostenible. El secreto de la verdadera abundancia“Debe haber un punto medio entre no llegar a fin de mes y vivir ganando a base de vender películas imposibles. Un punto que también te lleva a la libertad financiera. Que en lugar de hacer que te compres un chaletazo te permita mantener una casilla sin tener que pagar hipoteca, y un parking donde no dejar a la interperie un turismo decente sin necesidad de ser un Mercedes. Una vida abundante, pero sostenible.”

Así que por eso, en un momento dado, di un golpe sobre la mesa contra la nueva dictadura del marketing de contenidos. Reestructuré mis redes sociales y esta página que estás leyendo. Dejé de seguir consejos que no resonaban conmigo y volví a mi modo tranquilo e intelectual de hacer las cosas. Y no me va nada mal, a decir verdad.

Pensé en ser la voz de la razón creando un universo de posts diferentes, que tienen en común una única cosa: el punto de vista alternativo y humanista de cada uno de ellos. Ese es mi Universo, más o menos acertado pero honesto. Universo al que sois bienvenidos. Así que gracias por formar parte de él… sobretodo, libres y conscientes

 

 

 



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