Olga Pes

“Tuve la buena fortuna de conocer a Olga hace varios años. Apenas aterrizaba de Irlanda en Tarragona y comencé a relacionarme con los músicos de la zona, enseguida alguien mencionó el gran talento de esta gran cantante y compositora. Y no se equivocaba ni un ápice”

Porque Olga Pes posee el talento de cautivar con su música. Y conquistarte con su puesta en escena. Su éxito discreto no se limita, por suerte, al ámbito local. Porque lo mismo que su dedicación a la composición procura siempre ser pulida, bien organizada e inspiradora, su inglés magníficamente pronunciado le ha abierto puertas internacionales que a otros les mantiene cerradas. Y eso se consigue con tesón, esfuerzo, trabajo constante y pasión. Algo que queda patente que a Olga no le falta.

Olga Pes. Cantautora y compositora“Olga, con su extraordinaria y hermosa voz. Y con ese estilo que navega a medio camino entre el folk, el jazz y la música conceptual de Windham Hill records, es un vivo ejemplo de ese sonido particular e identificativo propio de esta región al sur de Cataluña y del que he hablado alguna vez. Creo sinceramente que algo importante se está gestando en la otrora provincia que tanto adoraba Augusto. Lo repito a menudo porque lo veo cada vez más claro. Y si no, tiempo al tiempo.”

Como he comentado en alguna ocasión, hay en esta ciudad un sonido que otorga a la música y los músicos un carácter identificativo y propio. Algo que también he sentido en Irlanda siempre. Pero que allí es como más habitual. Porque el irlandés es de per se un carácter totalmente ligado a la música. Y concretamente a la música warm -o así la llamamos los sinestésicos- que es aquella música como más cálida, orgánica y que conecta claramente con la tierra y la historia de sus gentes.

El folk irlandés, el rock de autor americano, el pop nórdico o la música sureña y el country son un claro ejemplo de ello.

Nunca encontré esta simbiosis en mi ciudad natal, Barcelona, en todos los años que viví allí. Y aunque amo a la ciudad condal por infinitud de razones, sigo sin encontrar ese sincretismo en sus artistas. Originalidad sí. Vanguardismo también. Tendencia, sin duda. Pero nunca un sonido propio que cuando escuches un artista sepas inmediatamente que es de allí. Algo que sí pasa en la Irlanda de mis ancestros, o en lugares con mucha personalidad como pueden ser California, New Jersey o curiosamente, en la antigua capital occidental romana. A la sazón Tarragona.

Tenemos aquí dos discos que han sido editados casi a la par. Aunque Olga tenía ya seis álbumes editados anteriormente, a cual mejor. Ahora se suman el que ocupa la portada de esta reseña; New Aphrodite. Y un sublime disco con influencias espirituales y chamánicas titulado acertadamente Mantra.

No sabría por cual decidirme. Así que me quedo con los dos. Cada uno para escuchar en una ocasión.

New Aphrodite es un disco de pop -pero con ese inevitable sonido de aquí- que Olga escribió y produjo ella misma a raíz del confinamiento al que nos vimos sometidos en la dichosa pandemia. Y que según sus propias palabras se adentra en el concepto de “transformación de Aphrodite a la nueva femininidad integradora“. Algo que queda bastante patente en temas como la rítmica Ancestors, o la deliciosa y acústica Superwoman.

Canciones como Brother y An angel in my arms me parecen un canto a los lazos que unen a las personas por encima de cualquier tipo de condición. Un regalo para los sentidos que se complementa con delicias musicales como The Goddes song o I am a soul. Junto al resto del disco, todos ellos temas tocados por el espíritu del trascendentalismo y la espiritualidad en un modo u otro.

Olga Pes. Mantra. Un disco lleno de espiritualidad“Su otro álbum, Mantra, deja claro que es una declaración de intenciones hecha música. Inspirado e influenciado por sonidos orientales, casi podría decirse que es una forma de “ayurvedizar” la música en alguna clase de modo. Si es que me puedo permitir la licencia literaria y de Periodismo Alternativo y humanista de utilizar la disciplina sanadora india Ayurveda para hacer un símil musical.”

En este disco es donde más similitudes encuentro con las gloriosas grabaciones de la Windham Hill Records. En ocasiones casi espero que el gran Ramon Trecet salga hablando entre tema y tema presentando el disco en sus famosos Diálogos 3, de RNE3.

Después que el tema obertura, Opening me deje preparado para una sesión de meditación propia de un Ashram, el resto del disco es un canto espiritual rebosante de mantras y sonidos que elevan tu espíritu maravillosamente.

Aquí hay algo más que profesionalidad y todo ese montón de años de experiencia y auto-exigencia de Olga en la música. Escucho una Olga Pes en comunión completa con su obra. Apuesto lo que sea a que las sesiones de meditación antes de cada grabación han sido intensas. Se respira en cada corte del disco. De arriba a abajo.

Ocho temas. El más corto de cinco minutos abre el disco. Y el más largo de catorce lo cierra. Y entre medio; espíritu, espíritu, espíritu. Lo que me reafirma en mi opinión de que no sólo debes descubrir estos últimos trabajos suyos, sino que es obligado darle una escucha atenta a toda su discografía. Porque esta luz que se respira en estos temas viene gestándose ya desde hace mucho tiempo. Y por fin ha decidido a expresarse en toda su forma. Y si sólo es el principio, ya estoy deseando escuchar lo que ha de venir, porque promete y mucho.