Entrevista a Ricard Rotllan. Maestro de Yoga y ex monje budista

Nombre: Ricard Rotllan Casafont.

Profesión o dedicación: Soy Yoga Acharya, que significa maestro de filosofía budista. De meditación, y de yoga.

“Soy una persona normal, como cualquier otra. Un ser humano. Tengo preferencia en las cosas naturales. Sobretodo la naturaleza en sí es algo que encuentro necesaria para una vida saludable.
Influencias, pues evidentemente la influencia que tengo es el budismo. El Dalai Lama y todos los maestros budistas. Que más que influenciar -porque de hecho se dice que yo no busco un maestro para que me influencie, sino que busco un maestro para que me enseñe a no dejarme influenciar- es más que nada seguir un maestro para que te ayude a despertar la sabiduría, el amor y compasión, que es una cosa que ya está dentro tuyo. Por lo tanto, esa guía, esa compañía es algo importantísimo.”

Profesor de Yoga, maestro de meditación. Incluso has sido monje budista ordenado. ¿El secreto de la felicidad radica en la meta o en el camino?

Creo que toda mi vida ha estado muy centrada en esta búsqueda interior. En la búsqueda de la sabiduría. De esta esencia real, auténtica. De lo que somos todos en lo más profundo. Que en definitiva es la búsqueda de la felicidad, para que se pueda cumplir con ese anhelo. Ese anhelo profundo de felicidad que todos tenemos y que todos compartimos y que nos iguala a todos.

Una anécdota muy divertida es que desde pequeño, mi madre tenía un kimono japonés muy bonito. Y yo me lo solía poner. Y entonces me sentaba de piernas cruzadas. Tenía una mesita baja que ponía textos y cosas y hacía como si estudiara y como si meditara.

También en el colegio, en los trabajos manuales, cuando tocaba modelar con arcilla, acostumbraba a modelar budas. Todo y que no lo hacía demasiado bien, pero bueno, eran budas sentados, con piernas cruzadas.

Y también recuerdo que tenía una colección de cromos que eran de lugares bonitos del mundo. Y recuerdo que guardaba muy cariñosamente los países orientales que habían cromos de budas. Recuerdo que los guardé, incluso los he llegado a tener hasta hace poco. Hasta que últimamente me mudé y no se ahora por donde están. Pero igual están por ahí. Por alguna caja que todavía conservo.

Quizá el secreto de la felicidad está en el hecho de descubrir que no tienes que perseguir nada. Es decir; la felicidad aparece cuando dejas de tener el puño cerrado que se aferra al ego. A este egocentrismo. A esta mente egóica. Y entonces cuando abres el puño que se aferra a esta mente egóica y descubres que en el puño cerrado no hay nada. Es decir, que no existe el ego, que es algo constructo que nosotros hemos hecho. Que es una estructura psicológica de adaptación social. Entonces a partir de ahí, dejas de utilizarlo y empiezas a caminar por un sendero mucho más libre, mucho más amoroso, más compasivo y sabio con el que la felicidad es la consecuencia. Es el resultado.

Y la vas experimentando de forma gradual. No es una cosa que “pum” de golpe aparezca la felicidad porque has dejado, o has descubierto algo importante en ti. Sino que es un proceso gradual de dejar de hacer algo que produce unas consecuencias que no son felices, para no sólo abandonar esto, sino dedicarte a hacer algo para que la felicidad sea una realidad.

Pero ahí también hay otra mirada más amplia. Que es lo que sería el Budismo Mahayana, que no solo lo puedes hacer por ti mismo o por ti misma , sino que también lo puedes hacer por los demás.

Igual que tú estás liberándote de todo tipo de ignorancia y todo tipo de emociones perturbadoras aflictivas que no te dejan experimentar esa felicidad -Que la raíz de todo es esa mente ignorante que genera una mente egóica- Entonces, cuando empiezas a desvanecer todo eso que en realidad no existe, empiezas realmente a generar las causas de la propia felicidad, pero también la de los demás. Porque tu amor y tu compasión se proyectan para que los demás puedan también obtener esa forma de actuar correcta. Y de esa manera puedan también gozar de una felicidad plena.

¿Cómo llegaste a la decisión de ser monje budista?

Ricard Rotllan CasafontLa decisión de ser monje budista la tomé bastante tempranamente. Porque yo practicaba yoga de forma autodidacta. Y entonces fui buscando lugares, profesores, maestros, de los cuales pudiera aprender bien. Y curiosamente llegó a mis manos un cómic, en el que había en el centro de la revista, de este cómic, una especie de llamado en el que necesitaban voluntarios para ayudar a construir, o iniciar la construcción del primer templo budista en Europa -que fue y es Samye Ling, en Escocia-

Entonces aquello me gustó mucho y evidentemente me fui para allá como voluntario con lo que tenía, una mochila y nada más. Y me quedé a vivir allí. Y entonces claro, habían unos monjes budistas y a mí me gustó mucho.

Aparte, allí es cuando para mí, empecé lo que es el cambio de forma de ver las cosas, que es una visión más budista de la vida, más sabia. Y entonces vi que el hecho de tener una conducta ética, como la que los monjes budistas tienen, era muy favorable para poder hacer cosas muy buenas. No solo para mí, sino también para los demás Y eso me llevó a tomar la decisión de ser monje.

En la actualidad llevas una vida laica. En la religión católica se es sacerdote para siempre aunque ya no se ejerza ¿Pasa algo similar en el budismo?

Actualmente, pero después de muchos años de ser monje -porque yo hace ya cuarenta y dos años que soy budista, de los cuales la mayoría he sido monje- actualmente soy laico. Y esta laicidad implica que evidentemente ya no se mantiene el celibato, pero sí los preceptos principales.

Por ejemplo, no destruir la vida de los demás -lo que llamaríamos no matar-, no engañar a los demás, no decir mentiras, no robar -no tomar aquello que no te ha sido dado-, no intoxicarse y no tomar intoxicantes como drogas, alcohol, tabaco, etc. Y también el hecho de no tener una conducta sexual dañina. Son los preceptos principales.

El hecho de no tener una conducta sexual dañina implica, si tienes pareja, no cometer adulterio. Y otras actitudes dañinas se tienen que evitar.

Pero al no tener celibato, los preceptos de un laico se mantienen, pero los doscientos cuarenta y cinco que tiene un monje completamente ordenado, como los que tenía yo, pues ya no se tienen todos. Porque la mayoría, evidentemente, muchos de ellos -no todos- están referidos a la conducta que un monje debe tener dentro de un monasterio con respecto a sus compañeros. Y por lo tanto, estos ya no hacen falta mantener. Como tampoco el celibato. Porque claro, evidentemente, en una comunidad budista no se tiene pareja. Pero al ser laico y tener pareja, pues evidentemente la conducta sexual que se mantiene tiene que ser ética y tiene que ser no dañina.

¿La vida de un monje budista es muy estricta? ¿Como era el día a día siendo monje?

La vida de un monje es especialmente favorable para practicar lo que es el Dharma.

El Dharma es de hecho, lo que sería dentro de las Cuatro Nobles Verdades. La primera sería entender la existencia del sufrimiento. La segunda sería el origen del sufrimiento. O la causa, raíz del sufrimiento. Como hemos dicho antes, es la ignorancia.
La tercera Noble Verdad sería la cesación de este origen del sufrimiento. Y la cuarta Noble Verdad sería el camino o la forma de conseguir esta cesación completa de la experiencia de sufrimiento.

Por tanto la tercera y la cuarta Noble Verdad son lo que sería el Dharma. Es decir, la cuarta sería el camino o la forma de actuar para acabar con lo que sería el sufrimiento. Que sería la tercera Noble Verdad, la cesación completa del sufrimiento.

Por lo tanto, para practicar el Dharma, para practicar el camino a la cesación del sufrimiento. Ya sea para uno mismo, o para todos los demás seres, hay varias situaciones o circunstancias en la vida que te lo permiten hacer. Como laico se puede practicar, manteniendo tus compromisos. Pero como monje, evidentemente, tienes mucho más soporte y facilidad.

Primero porque estás en lugares adecuados. Segundo porque estás con un Sangha o comunidad que entre todos mutuamente se ayudan. Y porque no tienes distracciones de la vida, entre comillas por decirlo así, mundana. Si tienes pareja, si tienes hijos, tienes que aportar en la economía diaria, etc.

Es decir, que para una práctica cien por cien, full time, de alguna manera ser monje es lo mejor. Pero eso no quiere decir que sea la única forma de hacerlo. Porque el practicante laico evidentemente, manteniendo los compromisos de la práctica, pues también está practicando. El cuidar de la familia y todo esto también son muy buenas acciones, es muy buen karma, que en definitiva tiene muy buenos resultados.

Pero la vida de un monje, a partir de esta premisa, no es estricta. Es simplemente utilizar todo el tiempo posible en la práctica del Dharma.

Evidentemente también implica, pues el cuidado de todo. Si se vive en comunidad hay que mantener el templo en condiciones, hay que tenerlo todo preparado para los rituales, etc. Hay que preparar la comida de todos. Es decir, cada monje tiene un rol concreto en el monasterio. Y no es duro. Es simplemente todos a favor de todos, por decirlo así. Por lo tanto es algo super amonioso, tranquilo, y que te ayuda a practicar profundamente.

Evidentemente desde un punto de una persona que nunca ha practicado Dharma, o que no es budista y que lo ve desde fuera, pues puede parecer muy ascético y muy estricto. Pero es simplemente una conducta ética adecuada para no dañar a los demás, y por lo tanto no estarte perjudicando en tu camino a la felicidad.

¿Cómo veían los tibetanos a un monje occidental entre ellos? ¿Hay que ganarse el hábito más que lo haría un monje nativo?

Está claro que el budismo es algo que ha venido y actualmente está en occidente. Y por lo tanto los occidentales también tenemos la posibilidad de tomar estos preceptos para ser monjes budistas. Y esto es muy bien visto en realidad. Aunque cuesta bastante porque sobretodo hace bastantes años -ahora está más normalizado- los lamas tibetanos eran bastante respetuosos hacia los occidentales. Porque saben que llevamos una vida, un poco digamos “extraña”. Entre comillas, por decirlo así.

Extraña porque queremos cosas ya, de forma inmediata. Somos como muy inquietos. Que nos gusta probar las cosas. Y es como una abeja que va de flor en flor. Y entonces, claro, el propósito de ser monje budista, como bien he dicho antes es dedicarte plenamente a la práctica de lo que es el Dharma, la enseñanza de Buda. Que produce felicidad para uno y para los demás. Por lo tanto cuanto más te implicas en ello, más feliz serás y mucho más podrás hacer felices a los demás.

Evidentemente si tomas la decisión de ser monje y consigues que te den la ordenación. Yo tuve la suerte de ser ordenado por Su Santidad el Dalai Lama. Siempre estás preguntado; te preguntan, si realmente has tomado bien la decisión, si lo has meditado bien, si has visto posibles inconvenientes, etc, etc.

Pero al final, después de todo este proceso y de todo un protocolo -porque no se puede llegar sin ser budista y decir: vale, quiero ser monje budista, esto no es posible-. Hay todo un protocolo que suele ser bastante largo, de bastantes años. Por ejemplo, sin ir más lejos, el noviciado dura tres años. Es decir, antes de ser un monje completamente ordenado, el noviciado que solo tiene treinta y seis votos, tiene que durar un mínimo de tres años. Para que a partir de ahí puedas decidir si tomas la ordenación completa. Es decir, el resto de los doscientos cuarenta y cinco votos que te quedan.

Por lo tanto sí. Los occidentales siempre serán bienvenidos porque como cualquier ser humano pueden practicar el Dharma y dedicarse plenamente a través de la situación de monje a practicarlo full time. A tiempo completo.

Tienes un centro de meditación. ¿Que tipo de actividades impartes allí?

Ricard Rotllan Casafont. Maestro de YogaActualmente tengo un pequeño centro en el que imparto enseñanzas de yoga. Hatha Yoga. y también de meditación. Para así, de alguna manera, hacer que el cuerpo y la mente estén bien trabajados.

La meditación evidentemente te ayuda a trabajar la parte mental y lo que es el Hatha Yoga pues te ayuda también a hacer que cuerpo y mente estén perfectamente armonizados. Y a parte, con el cuerpo saludable.

Esas son las actividades que estoy llevando a cabo en mi centro llamado Tubten Sherab Ling.

Para aquellos lectores que no estén demasiado metidos en lecturas espirituales ¿Podrías resumirles que es meditar?

Para explicar un poco lo que es la meditación, digamos que es la posibilidad de estar con uno mismo. Durante las veinticuatro horas del día, incluso cuando dormimos, cuando soñamos, solemos tener muchas distracciones. Nuestra mente está capturando cosas a través de los sentidos. Está tomando esto, está tomando lo otro. Fabricando conceptos e ideas sobre las cosas y viviendo a partir de esos conceptos elaborados en nuestra mente.

Durante la meditación tienes la posibilidad de calmar la mente. Porque el primer peldaño en la meditación es aprender a tener la mente calmada. Con la finalidad de poder dejar reposar la mente, en el sentido de que pare un rato de estar constantemente conceptualizando sobre las cosas.

Porque evidentemente, cuando conceptualizamos de las cosas, los conceptos que estamos haciendo de todas las circunstancias -tanto sujetos como objetos- son conceptos que pueden ser correctos, o son conceptos que pueden ser incorrectos.

Si vemos un objeto que es de color azul y lo conceptualizamos como de color violeta, estamos generando un concepto erróneo sobre el color auténtico del objeto. Es decir; no siempre generamos los conceptos adecuados y correctos sobre las cosas. Sino que a veces generamos conceptos erróneos.

Tanto sea una conceptualización adecuada como errónea, eso genera, siembra inquietud en la mente. Es un constante movimiento de la mente. Por lo tanto, lo primero que hay que aprender para meditar no es dejar la mente en blanco -sería un error llegar a esa conclusión- sino que es aprender a dejar la mente quieta y tranquila. Que repose en una sola cosa cien por cien.

Es decir, tu mente está ahí cien por cien pero está quieta y tranquila sin generar conceptos.

Eso te permite pasar al segundo, digamos, nivel de meditación. Que es poder aprehender ese objeto en el que tu mente está, de una forma adecuada. Sin conceptualizar, pero viéndola tal como es. En su realidad profunda. No como a veces, de forma superficial, nosotros conceptualizamos.

Y esas serían las dos técnicas de meditación que hay. La primera es Shamata, que es la permanencia en la calma. Y a partir de ahí, con esa estabilidad, se puede meditar con la técnica de Vipassana, que significa “conocimiento correcto” sobre todo. Incluso sobre la propia mente y sobre lo que uno en sí mismo es en realidad. En la propia esencia.

Y a partir de ahí, eso te capacita para meditar en Sunyata. Que es ver la vacuidad de los fenómenos y de la persona y del yo. Vacuidad que significa que no existe nada en nuestro universo ni siquiera en nosotros mismos que se autogenere o aparezca por sí mismo sin que dependa de causas y efectos.

Eso significa que está vacío de auto producción, de inherencia, de generación espontánea sin depender de causas y condiciones que lo produzca.

Eso sería una meditación más avanzada que evidentemente requiere de una calma mental. Requiere un conocimiento correcto de todas las cosas y a partir de ahí profundizar más en ello y ver la vacuidad de todo. Es decir, que todo depende de causas y condiciones para estar manifiesto. No sólo los fenómenos de todo el universo sino también los individuos, las personas y los seres que vivimos en el universo.

¿Se necesita un estado, lugar o momento específico para meditar?¿Cómo debemos hacerlo?

Para poder llevar a cabo estas técnicas de meditación necesitas de un lugar tranquilo. Eso es indispensable. Que genere pocas distracciones. También de una mente bastante afianzada en lo que sería el desaferramiento o desapego. Eso sería un preliminar. Como tener pocos deseos. Es decir, que tu mente no esté siempre distraída por conseguir y conseguir cosas inútiles o banales.

Que puedas no tener distracciones. Y sobretodo que sea un lugar saludable, en el que si estás ahí puedas no enfermarte, evidentemente. Eso son condiciones externas, los requisitos externos para poder llevar un proceso interno. Es decir, poderte sentar cómodamente en la postura de meditación y llevar a cabo todo este proceso.

¿La meditación da la felicidad o elimina los obstáculos para encontrarla?

Meditación para la felicidadLa meditación forma parte de tu proceso, o en tener una experiencia mucho más feliz porque vas eliminando los dos velos que nos privan de poder tener una experiencia de felicidad completa que nunca termine.

Esos dos velos son los velos de las emociones perturbadoras aflictivas. Básicamente las tres principales serían: el apego, el odio y la ignorancia. Y después eliminar también los velos que se producen por causa de una mente que no aprende bien la realidad de todas las cosas, de todos los fenómenos. Los fenómenos del universo y de la propia mente; de uno mismo.

El proceso de la meditación te ayuda pues a eliminar esos dos tipos de velos -entre otras prácticas evidentemente- porque digamos que la práctica del budismo se compone de tres adiestramientos mentales.

Uno sería adiestramiento mental en ética. Es decir no dañar a ningún ser, no destruir el entorno para que los seres puedan vivir en él de forma adecuada. El adiestramiento en concentración. En este caso hablamos de las meditaciones que he comentado, tanto de la permanencia en la calma, como del conocimiento correcto, como de la vacuidad. Y el tercer adiestramiento mental, es el adiestramiento en sabiduría. En el cual haces que tu mente pueda percibir la realidad de una forma válida y directa sin que haga falta ningún concepto para entenderla. Sino simplemente con una percepción mental válida directa sobre la realidad.

Y eso es lo que es el Dharma. Son estos tres tipos de adiestramiento que de hecho es la cuarta noble verdad como decíamos antes. El camino de la cesación completa del sufrimiento. Que sería adiestramiento mental en ética, adiestramiento mental en concentración y adiestramiento mental en sabiduría.

Si sólo practicamos meditación de la calma mental que es una parte de lo que sería el adiestramiento mental en concentración, nos faltaría mucho por hacer todavía.

Por poner un ejemplo. Actualmente está muy de moda el Mindfulness. Que es esta pequeña parte. Es una práctica que te ayuda a tener cierta concentración y a tener cierta calma mental. Pero evidentemente como vemos nos faltan muchísimas cosas más. Ética, otras partes de la práctica de concentración, y todavía mucho adiestramiento mental en sabiduría.

Hablemos del Tibet ¿Cómo ves el futuro de la cultura tibetana, crees que corre peligro?

Hablando un poco del Tibet, por lo que a mí respecta y lo que yo conozco, la cultura tibetana está a salvo. Porque actualmente, aunque los tibetanos que viven en Tibet están bajo el dominio totalitario y destructivo a la comunidad tibetana que es el gobierno chino, pues poco pueden hacer para mantener su cultura.

Pero todos aquellos tibetanos que viven exiliados fuera del Tibet se esfuerzan por preservar su cultura. No solo la cultura mundanal, de sus bailes y tradiciones, sino en particular -que para los tibetanos es lo más valioso que tienen- es la práctica del budismo. La práctica del Dharma. Que tal y como hemos dicho, es el adiestramiento mental en ética, concentración y sabiduría.

Así vemos como todos los tibetanos, particularmente los monjes que viven en occidente y en otros países que no son el Tibet, mantienen la enseñanza del Dharma y la practican para poderla mantener viva, clara y sin ningún tipo de corrupción. Para que pueda seguir llegando y haciendo que todos los seres que practiquen la enseñanza del Buda –el Dharma- puedan obtener felicidad plena.

¿Podría ser que incluso a largo plazo el futuro del budismo tibetano esté en occidente?

Esta cultura, que de hecho no es tibetana, que es patrimonio de toda la humanidad. Porque son enseñanzas que a todos los seres nos libera del sufrimiento. Y en particular los tibetanos, que la tienen como su gran tesoro, como su gran actividad cultural, pues de alguna forma se esfuerzan en preservar y mantener. Y evidentemente de generación en generación se continuará haciendo por lo tanto no hay peligro en que se pierda la tradición tibetana. En este caso del budismo.

Todos los practicantes de budismo tibetanos están la mayor parte en occidente. Y como he dicho, en Tibet no se puede practicar, porque el gobierno comunista es muy estricto en este sentido. Y no deja que los monjes practiquen plenamente. Están casi, casi, digamos como una especie de atractivo turístico. Nada más.

Pero no hay peligro porque en occidente los practicantes de budismo tibetano siguen practicando tranquilamente. Cada vez más. Y además se van sumando occidentales. Gente de occidente que van viendo la riqueza de lo que es el budismo. Y por lo tanto el budismo de occidente se sigue incrementando cada vez más con el beneficio que eso conlleva para todos los seres.

¿Qué les recomendarías a nuestros lectores para que puedan llevar una vida más feliz en un mundo moderno cada vez más impersonal?

Recomendaría a los lectores que tuvieran curiosidad para investigar en técnicas que les ayuden a poder experimentar felicidad plena. Hay muchas forma de hacer las cosas en nuestro día a día. Hay muchas formas de pensar, hay muchas formas de sentir, hay muchas formas de actuar.

Siempre encontraremos mejores. Seguramente encontraremos una riqueza inexplorada. En este caso, el budismo. Y creo que vale la pena investigar, analizar, ver incluso a gente que lo practica para ver como son. Como actúan, que hacen, como sienten, etc.

Todo que, evidentemente, siempre encontraremos niveles y niveles. De personas y de practicantes. Pero fijarse bien en los grandes maestros. Por ejemplo el Dalai Lama. Su actitud, su forma de ser, la forma en que comunica, el entusiasmo, la felicidad que irradia, etc, etc.

Y entonces investigar que hace, que practica, qué es la práctica del budismo. Y a partir de ahí, con esa curiosidad, intentar comprometerse en una práctica cada vez más seria. Empezar por lo sencillo. Contactar con maestros, tener iniciaciones, tener enseñanzas. Y de alguna manera solucionar el problema que todos tenemos que es la insatisfacción. El hacer muchas cosas sin tener resultados plenamente felices.

Pues muchas gracias Ricard por tu tiempo y tus buenas vibraciones. Te deseamos un gran camino de felicidad. Tashi Delek!!!

Muchas gracias por dejar expresar mi visión personal al respecto de la meditación, del budismo, etc. Y para mí un gran placer haber estado un rato con vosotros.

Un abrazo bien fuerte y Tashi Delek! Que seáis muy, muy, muy felices. Muchas gracias.

 

 

 



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