Silver Travis Band

“Les sigo la pista a los buenos de Silver Travis desde hace ya varios años. Y es un regalo para los oídos regresar de vez en cuando a su canal de Spotify y deleitarse con sus canciones de country/blues sureño. Son una de esas joyas que difícilmente conoces fuera de estados unidos.”

Por suerte, Silver Travis Band tiene la fortuna de que sea un apasionado de su estilo de música. De que me dedique -además de ser músico- a investigar para esta publicación de Periodismo Alternativo. Y que buscando y rebuscando, un día me diera de frente con la banda. Un hallazgo y un regalo.

Como sabrás, no tengo interés en hacer crítica musical. Sino en recomendar lo que me parece interesante y valioso. Quizá por mi tendencia a interpretar todo en mi vida desde el punto de vista del trascendentalismo y la espiritualidad. Es algo que va ligado a mí desde siempre.

Amargarse criticando no conduce a nada. Excepto a amargar a tus lectores y desmoralizar al artista que sólo pretende hacerse un hueco en el mundo, con todo su derecho. Que al crítico de turno no le guste, debería ser asunto suyo. Si es malo, con no hablar de ello, asunto zanjado. Hablemos de lo que realmente vale la pena. Ya hay suficiente tortura en los días que corren como para liar más la troca.

Silver Travis Band. Banda de country-rock“En cuanto a la banda que nos ocupa. Pues verás. Es que me tira tanto el sonido americano auténtico que aunque me obligo a escuchar otras cosas a menudo, siempre acabo regresando al bucólico paisaje de las carreteras interminables. Las montañas y desiertos que al atardecer muestran sus tonos ocres y desdibujados como si de una
fotografía inalterada en
el tiempo se tratase.”

Me basta cerrar los ojos y escuchar música como la de Silver Travis Band para teletransportarme a esos parajes y dejarme llevar por la esencia del country, el blues y la parte bonita y buena del estilo de vida americano. Que por supuesto también lo tiene. Te sorprendería lo mucho que lo tiene a pesar de todos los clichés y tópicos típicos.

Son una banda formada en Carolina del sur en el año 2006. Y ya tenían una edad cuando se juntaron, por lo que no estamos ante una banda de jóvenes experimentando. Sino a gente madura, y con las ideas bastante claras.

Hablar de South Caroline, es entender la historia de los USA. De la música country y del crisol de culturas que fueron clave en la creación de los Estados Unidos.

Carolina del sur era la tierra de los esclavos que trabajaban de sol a sol en las plantaciones de algodón. Y era la capital de los famosos estados confederados donde se inició la guerra civil nordamericana. De hecho eran los rebeldes originales. Porque fueron el primer estado que se separó y donde empezó todo el enfrentamiento entre liberales y republicanos. Si alguien lleva el country blanco y el blues negro en sus venas por derecho propio, es esta banda. Y alardean de ello sin miramientos.

Randall Calvert, el cerebro y líder de la banda. Joey Parrish, bajista. Daniel Jackson, guitarra y voz. Y Carey Upton a los teclados tienen tantas horas de escenario a sus espaldas, que muchos grandes artistas de multinacionales quisieran para ellos. Además de una legión fiel de seguidores que cruza estados de un lado a otro para asistir a sus conciertos.

Silver Travis Band“Se nota a la legua la influencia de los mejores Allman Brothers en sus composiciones. Y los toques de guitarra blues inspirados por Clapton quedan más que patentes. Sobretodo en las grabaciones más recientes, como el magnífico Traveller, del año 2019. Donde la madurez de la banda se hace notar y nos muestra un sonido perfilado y de ecos que recuerdan a muchas de las mejores grabaciones de los Eagles.”

Sin pudor puedo decir que temas como Sweet Carolina, Long Gone o Can’t stand the rain, no tienen nada que envidiar a producciones de calibre internacional. Elegantes, cálidas y con una justa dosis de necesario poderío sureño. Sorprende que sean una banda autoeditada.

Take the high road, del año 2010, es un disco algo más blues que country. Con guitarras impresionantes, donde la energía de temas como Honkey tonk shuffle y Driving me wild, cabalgaban en armonía con los apéndices country acústicos de canciones como High road (una delicia) o Southern Poet.

Por entre medio, algún que otro single. Como el lanzado en 2013 por la banda y que llamaron Copperline. El cual parece sacado de una película del amigo Clint Eastwood. Recomendable.

No creo que sea la última vez que hable de ellos por aquí. Estoy deseoso de escuchar un nuevo àlbum porque algo me dice que esta gente tiene mucho que decir y hacer todavía en el mundo de la música rock independiente americana. Así que cuando lo tengan, te hablaré de ello con total seguridad. ¡Bravo STB!

 

 

 


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