Vikingos. Los hijos del frío

“No quedó un rincón en Europa que no recorrieran. Mediante una tecnología revolucionaria para su época, navegaron ríos, mares y océanos, llegando a pisar desde las recónditas llanuras del Cáucaso, hasta las desconocidas costas de América del Norte.”

Los Vikingos. Los hijos del frío, se instalaron en Groenlandia, creando una nueva nación. Fundaron York, Dublin y algunas de las más importantes ciudades de Europa. Sirvieron como mercenarios en Constantinopla. Se fundieron con los pueblos que visitaban y aunque pasaron a la historia como diabólicos saqueadores, en realidad también fueron fabulosos comerciantes. Los cuales sentaron las bases de Europa tal y como la conocemos hoy.

Antes de que la globalización fuera una idea a concebir en nuestras mentes, ellos ya crearon sin pretenderlo, una red comercial global sin parangón en la historia.

Vikingos. navegantes y supervivientes del mar a la búsqueda de recursos“Saqueadores, ladrones y piratas, hubo en todas las épocas y en todas las culturas. Ellos tuvieron la desafortunada suerte de ser bastante efectivos en su tarea. Y sin embargo, si miramos el conjunto general de su cultura, no podemos encasillar al pueblo vikingo en ningún otro rol que no sea el de navegantes. Supervivientes del mar a la búsqueda de recursos. Y extraordinariamente adaptables a las circunstancias en una época de la historia a partes iguales oscura, violenta y de mentalidad cortoplacista.”

Hay que tener en cuenta que hasta aproximadamente el año 965 en Dinamarca –con Harald diente azul- y el 995 en Noruega – con el rey Olaf Haraldsson– no se podía contar con un pueblo vikingo unificado bajo una tutela y unas leyes. Por regla general hasta entonces, lo habitual era que cada clan o grupo de vikingos de una determinada zona tuviera sus propias leyes.

Así que dependiendo de cada caudillo y de las leyes de cada aldea, podríamos encontrarnos por igual a saqueadores, exploradores, comerciantes, pescadores o conquistadores, según tocase. A veces incluso todo al mismo tiempo.

Su cultura, se balanceaba entre el fino hilo de la similitud de costumbres, religión y leyes, a la par que cada mini reino –a veces con dominios de unos pocos kilómetros en un fiordo- mantenía su propia independencia cultural. Unida con otros sólo por cercanía vecinal, lazos matrimoniales o un cierto parentesco.

Esta ósmosis, la dureza del clima y una época de escasez de alimentos en la historia, les llevó a crear un modo de vida en el que poco a poco se fueron perfeccionando ciertas técnicas de construir barcos cada vez más evolucionados. Hasta que cierta generalización común, les llevó a lanzarse a la búsqueda de nuevos recursos de los que no disponían en su áridas y frías latitudes.

Los vikingos eran dirigidos por un Konungr“Vikingo, es más un término acuñado para definir un modo de vida que para definir a una cultura o pueblo. Se podría decir que más que existir un pueblo Vikingo propiamente dicho, existía un modo de vida vikingo. O lo que se conoce como el vikingr. Y eran dirigidos por un líder que se elegía de manera ciertamente democrática. El Konungr. El cual era en realidad una especie de presidente de una asamblea llamada Thing que era formada por los principales y más destacados terratenientes o líderes de un clan.”

Este presidente no disponía de poder absoluto. No era un rey. Los llamados bondi –miembros de la asamblea- podían estar en desacuerdo, destituirlo o tomar represalias si no cumplía las expectativas que de él se esperaban. En cierto punto de vista, era un sistema mucho más democrático que el de sus coetáneos europeos, a decir verdad.

Y no era el único. De entre los vikingos destaca sobretodo la independencia en muchos aspectos. Se contemplaba el divorcio por ambas partes (inconcebible en Europa). Las mujeres disponían de poder absoluto en la casa. Y aunque no participaban en política ni en ciertas expediciones, gozaban de fabulosos derechos sociales inimaginables en la Europa de la época. Algunas peleaban y guerreaban codo a codo con los hombres. Y por supuesto, eran escuchadas, valoradas y respetadas al mismo nivel que cualquier otro miembro de la comunidad.

Tratándose éste de un blog de Periodismo Alternativo y humanista. Y por supuesto con el trasfondo siempre de mis influencias trascendentalistas, ya tengo pensado escribir un artículo exclusivamente centrado en la mitología y creencias religiosas de los vikingos. Pero en este hablaré más sobre su mundo terrenal. Aunque cabe adelantar, que para estas gentes no existía una religión propiamente dicha.

Para los vikingos, los Dioses eran un instrumento práctico con el que dar explicación a su mundo.

Y si bien, confiaban en su guía, al igual que los Konungr, podían ser reprendidos si no cumplían con su parte. Para eso existía una lista de Dioses que podían tomar el relevo dependiendo de las circunstancias o el interés de cada uno. El Dios, en el mundo vikingo, está hecho para servir al hombre y no al revés. Por mucho poder que queramos concederle.

Más que existir un pueblo Vikingo existía un modo de vida vikingo“Los Vikingos dividían el tiempo en dos únicas épocas que llamaban misseri. El invierno –crudo, frío, inhóspito- y el verano –más complaciente-. Durante la primera, los vikingos de cualquier condición pescaban, producían artesanía en madera de una belleza exquisita, prendas textiles -que eran moneda de cambio en sus incursiones comerciales-, planeaban sus expediciones a la búsqueda de recursos y se relataban las Sagas.

Las sagas eran una especie de poesía a modo de relatos -a veces con gran sentido del humor- en la que se contaban las mil y una aventuras acaecidas durante las expediciones en primavera, o donde se explicaban las obras y consecuencias llevadas a cabo por los Dioses y los héroes de antaño.

Hay mucho, realmente mucho para hablar acerca de los Vikingos. Y para futuras ediciones me reservo algunos detalles que de buen seguro harán las delicias de los lectores más ávidos de conocer esta cultura. Pero de momento y cómo preámbulo, ahí quedan estas primeras líneas.

Un último dato que a estas alturas debería estar ya claro, por cierto. Jamás en las excavaciones y estudios realizados, se ha podido demostrar que los yelmos vikingos llevasen cuernos de ninguna clase. Esa leyenda negra que predispone a los vikingos como una imagen demoníaca, no es sino una invención del folklore. Algo seguramente mal influenciado por aquella famosa oración que se rezaba en las iglesias europeas de la época: “Del terror de los normandos y el demonio, líbrenos el Señor”. Aunque se ve que se les olvidó añadir en la plegaria a algunos demonios como sus propios señores feudales, los reyes de todas las naciones, los aristócratas de toda índole, etc, etc, etc. Vaya fallo.

 

 

 





Un artículo de Universoianlints.com registrado en Creative Commons. Se exige citar fuente para reproducir total o parcialmente. Está prohibido alterar el texto o utilizarlo comercialmente sin permiso del autor.
Licencia de Creative Commons
Vikingos. Los hijos del frío by Universo Ian Lints is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
Creado a partir de la obra en https://www.universoianlints.com/vikingos-los-hijos-del-frio/.
Puede hallar permisos más allá de los concedidos con esta licencia en https://www.universoianlints.com