Whitey Morgan and the 78’s

“No puedo evitarlo. Ese sonido que es una sublime mezcla de ocre y azul. A medio camino entre el gris de los cielos del norte y las extensas y áridas planicies sureñas, despierta en mí una atracción irresistible.”

Por eso Whitey Morgan and the 78’s me resulta una banda fuera de serie. Por eso y porque sus producciones son de una calidad extraordinaria. Cuidadas hasta el máximo detalle y trabajadas con mimo y delicadeza. Mostrando un proyecto artístico que cabalga sin despeinarse entre las melodías clásicas del country y los sonidos de las nuevas tendencias procendentes del rock alternativo y la red/neck/country-rock music.

Whitey Morgan“En un país tan grande, donde la música predominante es el pop/rock de tintes alternativos y el AOR, resulta algo chocante que un señor de Michigan (al norte de los USA y lindante con tierras candienses) sea tan diestro y sobretodo tendente a la música sureña.”

Aunque no soy la persona más adecuada para decirlo. Ya que yo mismo compongo música americana cuando mis orígenes son irlandeses y catalanes a partes iguales. América en mi caso, me queda mucho más lejos que a Mr. Morgan.

Pero aún así, cualquier oriundo de Michigan te dirá que el country no es lo habitual. Lo cual le otorga aún más valor a la música de Whitey Morgan y su banda.

Pero eso sí, hay que tener en cuenta un pequeño detalle. Siempre los detalles. Y es que la familia de Whitey provienen de Tennesse y Kentucky. Y según nos cuenta en su bio, fueron de aquellos que marcharon al norte para trabajar en la industria del automovil. En una época en la que la post-depresión económica fastidió y mucho, la posibilidad de vivir de la agricultura y la ganaderia. Así que viendo esto entendemos mejor que su cultura se incline a lo sureño.

A esta rara avis de Michigan y su banda ya los comparan con Waylon Jennings y con Lynyrd Skynyrd en los medios de comunicación dedicados al tema.

Y como a estas alturas sabemos, el circuito country independiente en los USA mueve tantos fans, dinero y cultura musical como las propias compañías multinacionales.

De hecho, las multinacionales ya tienen asumido que contratar a un artista de country que ya ha triunfado en una independiente es prácticamente imposible. Y por esa razón hay pocos lanzamientos de country en compañías como Sony o Warner, a pesar de los muchísimos millones que genera anualmente.

A parte de Whitey Morgan, con su aspecto de leñador rudo, la banda la forman Joey Spina como guitarra guitarra solista.  Brett Robinson como segundo guitarra y steel guitar. Alex Lyon al bajo. Y Eric Savage a la batería.

Cuatro álbums impagables y a cual mejor, sinceramente. El año 2008 fue cuando impactaron fuerte en el circuito independiente del country con su primer disco Honky tonks and cheap motels. En el cual dejaban entrever sus intenciones musicales que apuntaban a una reinterpretación del estilo Marshall Tucker Band. Con toques de blues que tímidamente avanzan hacia la esencia real de Whitey y su gente a través de 12 canciones de corte country/rock clásico.

En el 2010 no se esconde. Su tendencia al sonido Allman Brothers ya asoma por fin más claramente en el álbum homónimo de la banda.

Un disco en directo en 2014, Born, raised and live from flint, deja patente ante quien nos enfrentamos. Una banda de rock sureño con mucho de Allman.

Ese mismo año, el álbum Grandpa’s Guitar se aventura en una serie de temas western de inspiración años cincuenta y folk. Producido de manera acústica y totalmente orgánica parece un disco de transición hacia lo que había de venir.

Whitey Morgan. Sonic Ranch“Y es en 2015 cuando el alma rockera y la inspiración Allman Brothers se desencadena por fin. Sin desmerecer las grandes obras anteriores, aquí es donde Whitey y los suyos se sueltan la melena y se convierten en legendarios. Porque Sonic Ranch es una obra maestra del red/neck/country-rock de Nashville. No hay un solo tema que no pueda disfrutarse de pies a cabeza. Sublime.”

Desde el primer tema, Me and the whiskey ya sabemos lo que vamos a encontrar. Porque si ese tema nos levanta de la silla,  Low down on the backstreets -justo el tema siguiente- no se queda corto.

Y así, uno tras otro. Leavin’ again, Drunken nights in the city, Ain’t gonna take it anymore.… Es como si los Allman hubiesen renacido, pero sin parecerse a ellos, sin imitaciones. Reinventados desde cero en el espíritu de un tío de Michigan que pasaba por allí como por casualidad.

Finalmente, en 2018 Hard times and white lines es un canto a la madurez compositiva de un grupo que no para de tocar en directo como si de una gira permanente se tratase. Me flipan canciones como Tired of the rain, a la sazón una balada country digna de los mismísmos Eagles. Destaco especialmente Honky tonk hell por ser un tema profundo y duro.

Se clava en lo más profundo, como aquellos temas crudos que le gustaban tanto al viejo Johnny Cash.  Mientras que la fabulosa Bourbon and the blues es un blues/country que haría las delicias por igual de Eric Clapton a la par de Kenny rogers.

Si he de hablar de los diez temas de este disco uno por uno no acabaré este artículo nunca. Y como en estos tiempos de la tecnología veloz os da tanta mandra leer demasiado, es mejor recortar y hacer de tripas corazón.

Porque habría mucho y muy bueno que decir de Whitey Morgan and the 78’s y de su visión moderna y oscura del country.

Además, mi compromiso en este blog de Periodismo Alternativo y humanista a hablar sólo de aquello que inspira y me gusta hace que sea todavía más difícil hacerte llegar en tan pocas líneas toda la fuerza y calidad que despierta esta magnífica banda de Michigan. Por lo que mi recomendación es que vayas ya a su Spotify y te regales una sesión escuchando su gran talento y capacidad musical. Habrá valido la pena cada minuto de escucha.